Ciudadanos solicita la custodia compartida preferente.

Se someterá a votación en junio.

Tras la interpelación de la Ministra de Sanidad, Cuidadanos va a solicitar  al Gobierno que, en el plazo de 3 meses, reforme el Código Civil para la inclusión de la Custodia Compartida como modelo preferente tras la rurtura de pareja de sus progenitores.

Previsiblemente, la moción se votará en pleno en Junio, y se incluirán otros temas como la necesidad de ezscuchar al menor en función de su edad.

Más información en la nota de prensa de Europa Press.

 

La custodia compartida a debate en el Congreso

Custodia Compartida: ¿llegará “el tío Paco con las rebajas”?

Estos últimos días podemos ver en los periódicos que el tema de la custodia compartida vuelve a estar encima de la mesa. Tras una legislatura con mayoría absoluta del Partido Popular, que fue incapaz de regular un tema tan importante para el bienestar de los menores como es el contacto con ambos progenitores y el desarrollo de su derecho a la vida familiar, diversos partidos políticos vuelven a solicitar al ejecutivo que haga su trabajo, en este caso Ciudadanos.

Un poquito de historia reciente.

Echemos la mirada atrás, cuando hace casi 5 años, Gallardón, el entonces ministro de Justicia, anunció una ley de custodia compartida inmediata. En ese momento, la solicitud venía de UPyD. Como todos sabemos, no fue adelante y, tras la dimisión del Ministro, ya nadie confió en que esa ley viera la luz. Mientras tanto, el Tribunal Supremo iba haciendo jurisprudencia del tema, tomando las riendas del problema y haciendo constar que la custodia compartida es el sistema ideal “si se dan las causas, y en tanto y cuanto se den”.

Con todo esto, poco a poco y de la mano también de las diversas legislaciones autonómicas, así como de un cambio en la sociedad, van modelando una sociedad moderna con la figura de la corresponsabilidad parental y del interés superior del menor como bandera, rompiendo los viejos estereotipos del padre proveedor y la madre cuidadora. A la inmensa mayoría de  los españoles (entiéndase en género neutro) no nos cabe en la cabeza no avanzar hacia un medelo de responsabilidades equilibradas, donde ambos progenitores compartan por igual las tareas domésticas, de cuidado de los hijos, de proveer alimentos, etc.

¿Y ahora qué?

Y ahora, casi a mitad ya del año 2017, con diversas comunidades con leyes muy avanazadas, nos preguntamos: ¿qué pasa con los niños de las comunidades sin normativa propia? ¿son ciudadamos de segunda clase?

La respuesta de Justicia fue clara, pasar la pelota a Sanidad, lo cual no es descabellado en absoluto. Y la Ministra de Sanidad coge el testigo y vuelve a hacer una declaración de intenciones (digo declaración de intenciones porque, a la vista de los antecedentes, ya no me creo nada). En este caso nos anuncia lo obvio, que la custodia compartida es el modelo más beneficioso para le menor si se hace bien y si se dan las causas.

Pero centrémonos en un punto importante: por un lado habla de acuerdo y de rechazo a la “custodia compartida impuesta”, y por otro de instrumento para el juzgador en el caso de procesos contenciosos, lo cual genera, cuando menos, incertidumbre.

El uso del término “impuesta” nos lleva al discurso del lobby feminista, curiosamente posicionada en contra de la corresponsabilidad parental (la cual me sigue dejando perplejo), en el que se afirma que la custodia compartida sólo se debe dar en caso de acuerdo entre los progenitores, dejando la llave del bienestar del menor a que la parte más fuerte (en este caso las mujeres) tenga a bien permitirla. Por supuesto que hablan sólo de imposición cuando una resolución judicial va en contra de sus intereses, ya que en caso contrario ya no hablan de “custodia monoparental impuesta”. Y claro, cualquier fallo de un tribunal en un proceso contencioso es impuesto para alguna de las partes o ambas.

Pero por otro lado, también está dejando la puerta abierta a usar ese instrumento en el caso de procesos contenciosos, lo cual parece contradictorio a la primera afirmación. Pero todo esto, mientras no haya texto en la mano, no es más que lo que es, humo.

Y por último nos dice lo más importante: ver caso por caso y siempre en mayor interés del menor, como no puede ser de otra manera.

Para concluir, sólo hacer una reflexión. Tenemos una jurisprudencia del Supremo muy avanzada, que deja claros los requisitos para acceder a ese modelo de custodia, que revisa caso por caso, sus circunstancias y el interés del menor. Con la nueva Ley, si sale algún día a la luz, más allá no se va a ir, por lo que si nos movemos sólo hay un camino posible, hacia atrás. ¿Será la nueva norma más restrictiva qu elo que ya tenemos? Es decir, ¿llegará el tío Paco con las rebajas?

 

 

Custodia compartida en Colombia

Artículo de opinión sobre la equidad de género y la custodia compartida.

Leo en eltiempo.com este artículo de opinión sobre la custodia compartida, en la que la autora se basa en la equidad de género y en algunos aspectos del bienestar del menor para tratar de romper una lanza en favor de la misma en Colombia.

Aunque la intención es buena, en mi opinión debemos tratar estos temas de forma más rigurosa. La custodia de los menores, no es, ni debe ser, un premio o un castigo para los padres, ni debe responder en absoluto a sus derechos como tales, ya que es el menor el que tiene derecho a la vida familiar y a tener padres. Por lo tanto, no hablamos de un tema de equidad de género, porque eso da a entender que debemos buscar la paridad en el cuidado de los niños y nos olvidamos de que lo que debemos buscar siempre es su interés superior.

Por otro lado, la aparecete escasez de casos de custodia compartida en Colombia, que es donde se refiere el artículo, quizá haga que no haya llegado esa cultura de compartir los cuidados y la razón para esa forma de compartir, que no es otra que simplemente es, en muchos casos, lo mejor para el menor tras una separación.

Luego da un repaso a algunos estereotipos que poco a poco ya hemos ido superando en España, pero que parece que allí continúan (que comerá más pizza con papá, que papá tendrá la casa más desordenada, …). En resumen, estereotipos de género a dejar en el cajón del olvido.

Quizá un artículo en que se centrase en los beneficios para el menor de la custodia compartida y en la necesidad de centrarnos en su interés superior habría sido más acertado, aunque como decía al principio, la intención parece buena y está bien que en todos los países donde la custodia compartida no está muy desarrollada ni establecida, se genere el debate.

En Portugal se regulan los derechos de las mascotas.

Si ayer mismo publicaba una entrada en este mismo blog sobre la diferencia entre los derechos de un niño y de los de los animales, hoy sigo sin salir de mi asombro cuando leo que en Portugal se han regulado los derechos de las mascotas, con una consideración de sujeto de derecho, es decir, que dejan de ser tratados como objetos para ser tratados como seres vivos.

Por supuesto que las mascotas deben ser respetadas, nada más lejos del interés de este editor que justificar el que se trate como objetos a algo tan querido para los que nos gustan los animales como nuestras queridas mascotas, pero este tipo de cambios legislativos deben de ser hachos con sumo cuidado, ya que podemos llegar al absurdo de tener que pagar una pensión de alimentos cuando nos separamos de nuestra pareja y se queda con la “custodia” del animal.

Es triste que cada vez salgan más noticias sobre el cuidado de los animales y sus derechos,  y cada vez menos sobre los derechos de los niños, pero en fin, uno es un tema controvertido (por lo que pocos políticos van a atratar de regular, con honrosas excepciones, por supuesto) y el otro es un tema que entra dentro del sentido común. Y todos sabemos que lo que le importa a un político es conservar su puesto de trabajo, es decir, los votos.

¿Tiene un perro más derechos que un niño?

Una pareja consigue la “custodia compartida” de un perro.

Leo perplejo en el diario ideal.es que una vecina de Linares, tras la ruptura con su ex-novio, había recurrido a los tribunales para continuar viendo y manteniendo relación con su mascota. Tras 8 meses de procedimiento, el juzgado número 2 de Andújar ha fallado a favor de la vecina, fijando un régimen compartido por meses.

No es la primera vez que ocurre algo así. Ya en el año 2010, un juzgado de Badajoz ya otorgó el cuidado de forma compartida de un perro en periodos de 6 meses cada uno.

La nueva sentencia llega a parecerse mucho a una sentencia sobre el cuidado de los menores tras la separación de sus progenitores, habla de horarios, de gastos, etc., lo cual nos hace preguntarnos si es que nuestro ordenamiento jurídico y nuestros trubunales de justicia otorgan mayores derechos a un perro que a un niño.

Efectivamente, la sociedad va demandando cada vez más que se respeten los derechos de los menores a la vida familiar, relacionándose en un plano de igualdad con ambos progenitores, lo que vendría siendo una crianza o una custodia compartida de los menores, siempre atendiendo el interés superior del menor. De la misma forma, en el ámbito de los juzgados españoles, las sentencias de Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional hablan de que es el sistema que más favorece el interés del menor, si se dan las ciscunstancias para ello. A nivel internacional, el Consejo de Europa hace lo propio (ver resolución 2079/2015) explicando en qué consiste o cómo debe preservarse el derecho a la vida familiar de los menores cuyos padres no conviven.

Las legislaciones autonómicas también van por esa vía. Ya son muchas las leyes autonómicas que hablan de la custodia compartida de forma preferente (no automática), siempre velando, como no puede ser de otra forma, por el interés superior del menor, e incluso muchas veces se ha hablado de legislación nacional (hay una ILP en marcha, veremos cómo acaba).

Pero la realidad del día a día en los juzgados es algo diferente, y bien lo sabemos los que hemos pasado por ahí. El varón debe demostrar por un lado que es buen padre (a la madre se le suele presuponer) y si tiene suerte, conseguirá un fallo en ese sentido del juzgado, en un plazo indeterminado.

Tras todo ello, podríamos seguir pensando que conseguir la custodia compartida en un espacio de tiempo tan breve, y pensando en el interés del perro y del menor en cada caso, respondería afirmativamente a la pregunta, pero debemos entrar más al fondo de la cuestión, observando las motivaciones de las sentencias, donde se cae todo el argumento. El perro es un objeto de derecho, es decir, es propiedad de sus dueños, por lo que estos últimos tienen derechos sobre ellos, mientras que los menores son sujetos de derecho, es decir, son los menores los que tienen el derecho de ver a sus padres (no los padres de ver a sus hijos), lo cual hace que los casos no sean comparables en absoluto. A nadie se le ocurriría solicitar por ejemplo una prueba psicosocial a la unidad familiar con un perro (¿o sí?).

Por lo tanto, pese a las frases del tipo “mi hijo”, “me lo quitan”, etc., que denotan una conciencia subjetiva de propiedad del menor y que esperemos que acaben de una vez por desaparecer de nuestro vocabulacio (a ver si salimos de una vez de las cavernas, que ya estamos en el siglo XXI, o eso creo), no podemos concluir que el perro tenga más derechos, ya que directamente no es algo que se haya enjuiciado.

Sea como sea, espero que algún día podamos decir que en España se respetan los derechos de los menores ala vida familiar y, sobre todo, no haga falta esperar largo tiempo para que salga una sentencia que debería ser prioritaria en todo el sistema judicial al ser los más débiles (nuestros hijos) precisamente los que debemos proteger más.